Por: Camila Rua 

El verano y la moda latinoamericana parecen ser inseparables. Una muestra de ello es la presencia de Colombiamoda en la Swim Week 2025. Este año, tendencias como el island girl y el tropical aesthetic son la oportunidad para que el resort wear, el swimwear o el beachwear latino destaquen. Pero, ¿será que la ropa para el verano es la única que se produce en Latinoamérica y en la que puede sobresalir?  

El resort wear, el beachwear y el swimwear no son iguales, aunque todos pertenecen al tipo de ropa que se utiliza durante el verano y las vacaciones en la playa. El resort wear son las prendas con un mayor nivel de formalidad y elegancia, ya que están diseñadas para cumplir con los códigos de vestimenta en los hoteles resort. En segundo lugar, el beachwear es la ropa para ir a la playa, como su nombre lo indica; por esa razón, son prendas con mayor practicidad y utilidad. Por último, el swimwear son las prendas que se utilizan en el agua, por lo que también incluye prendas con características deportivas.  

De acuerdo con Persistence Market, se espera que el mercado global de ropa de playa y trajes de baño esté valorado en 28 mil millones de dólares para este 2025. Instituciones como Inexmoda están al tanto de este crecimiento y han actuado en consecuencia con la presencia de Colombiamoda en la Swim Week 2025, realizada en Miami. Allí se presentaron 20 marcas colombianas que se alinean con las características del resort wear, el beachwear y el swimwear.  

El crecimiento de este sector también va de la mano con el interés de los consumidores por la sostenibilidad de sus prendas. Incluso, para 2030, Persistence Market prevé que el 70 % de las marcas de trajes de baño incluyan colecciones sostenibles. Es decir, la ropa de playa es un excelente espacio para el crecimiento de la moda en Latinoamérica, como lo ha sido durante los últimos 10 años. La cuestión es que, al ser la principal referencia de la moda latinoamericana en el mundo, perpetúa imaginarios coloniales de lo que se supone que es esta región. De esta manera, deja por fuera otros tipos de moda y prendas en las que también se ha trabajado y en las que se tiene conocimiento de larga data, por ejemplo, el poncho, un abrigo de diseño sencillo característico de suramérica y utilizado por diferentes comunidades indígenas.  

El imaginario de Latinoamérica como una región paradisíaca, con hermosas playas para vacacionar, es el discurso que se ha vendido y que le ha interesado al mundo sobre este conjunto de países, a pesar de que tenemos una gran variedad de ecosistemas y pisos térmicos. Aún así, las estéticas que representan a la región son los estampados de flores, palmeras, los colores vivos y los vestidos. Los orígenes de esta estética se pueden rastrear hasta Carmen Miranda, la actriz y cantante portuguesa alrededor de la cual se crearon representaciones y discursos exotizantes de Brasil y Latinoamérica.  

Este discurso se puede observar en la posición que ocupa Brasil en el mercado de la ropa deportiva y los vestidos de baño, ya que, según Statista, este país es el que lo domina gracias a sus diseños elegantes y vibrantes, que capturan la esencia de la cultura playera.  

En la perpetuación de discursos exotizantes es donde se cimenta la importancia de apoyar a otras marcas de moda que muestran su diversidad de manera sostenible y  presentan discursos diferentes sobre Latinoamérica. Tres marcas ejemplos de este trabajo son Romanus, FK Textil y Xzae. La primera es una marca Argentina que trabaja con denim reciclado y con técnicas como el upcycling. En segundo lugar se encuentra Fk Textil, una marca uruguaya que hace sus prendas a mano y trabaja con lana merino. 

La última es una marca colombiana que transforma materiales reciclados y utiliza materiales como la alpaca. Xzae, a través de sus capas, pantalones y prendas sueltas, nos habla de otra Latinoamérica que no cabe únicamente en el resort wear, el beachwear o el swimwear.  

Latinoamérica aún tiene muchos sectores para crecer en el mercado de la moda. De acuerdo con Statista, se espera que el sector de la moda siga creciendo hasta alcanzar los 1,7 mil millones de dólares en 2028. La ropa de playa y de baño no son los únicos espacios en los que Latinoamérica puede destacar, aunque han sido muy importantes para su historia en la moda.