Tejiendo la red que sostiene el cambio
Por Vanessa Ramirez
Detrás de cada pasarela, de cada foro de encuentro y de la red de diseñadores que hoy abarca a toda América Latina, existe una trama invisible sostenida por decisiones humanas, convicción y un propósito inquebrantable, Universo MOLA, unos de los programa de la Fundación Entre Soles y Lunas, no nació simplemente como una vitrina comercial para la indumentaria sostenible, más allá de eso, se creó como una respuesta colectiva a una industria textil que requería con urgencia un cambio de rumbo, por lo que comprender el impacto actual del proyecto implica mirar hacia atrás y conocer a las mentes que lideran este ecosistema.
El punto de partida de este movimiento encuentra su pilar fundamental en la visión directiva de Valentina Suárez, directora general de Universo MOLA, y en el respaldo institucional de Doris Helena Rojas, presidenta de la Fundación Entre Soles y Lunas.
“América Latina tenía mucho más que aportar a la moda de lo que el mundo estaba dispuesto a reconocer y que si nadie estaba construyendo ese espacio, quizás nos tocaba a nosotras construirlo. Diez años después miro atrás y me doy cuenta de algo, Universo MOLA nunca fue solamente un proyecto sobre moda sostenible, siempre fue una excusa para conectar personas, abrir conversaciones, para demostrar que desde Latinoamerica tambien se puede innovar, liderar y proponer soluciones y sobre todo para recordarnos que no tenemos que esperar a que alguien mas nos de un lugar en la mesa” resalta Valentina Suarez en sus redes sociales.
La persistencia que transformó la moda
En sus inicios, el equipo debió enfrentarse a la desconfianza de un sector acostumbrado a dinámicas de consumo acelerado, sin embargo, la firmeza en cada idea convertida en proyecto permitió institucionalizar iniciativas claves como lo es Universo MOLA Fashion Week, espacios de formación académica y alianzas estratégicas intersectoriales.
Su trabajo cotidiano va mucho más allá de la gestión de eventos, implica la búsqueda y selección rigurosa de marcas, el acompañamiento pedagógico a diseñadores emergentes y el desarrollo de métricas que garanticen que la sostenibilidad no sea un mero discurso publicitario , sino una práctica transparente en toda la cadena de valor.
Conectando voces
Juntos somos más, y el movimiento con el paso de los años ha contado con la valiosa participación de diferentes influyentes en este mundo de la sostenibilidad, donde sus voces han sido claves en la expansión de Universo MOLA.
El crecimiento de esta iniciativa se respalda en la participación de figuras como Fedra Mauricci y Renata Correa bajo el liderazgo de Suaréz que impulsan la articulación institucional, la formación de emprendimientos y el posicionamiento de la moda consciente como un acto político en diálogo con organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A esta base continua se suma una comunidad en constante rotación de expertos, educadores y embajadores internacionales. A través de participaciones puntuales en iniciativas como Universo MOLA Fashion Week, voces como las de Giusy Bettoni, Cata Droguett, Brenda Scott entre muchos otros aliados que varían según cada edición, aportan su mirada sobre la innovación textil, la divulgación y el estilo de vida sostenible. Esta suma plural de perspectivas transforman al movimiento en un espacio vivo, inclusivo y en permanente evolución.
El origen de nuestra fuerza
El verdadero motor de Universo MOLA jamás fue únicamente la moda, sino las historias no contadas que laten en cada rincón de nuestra región, nació de la urgencia compartida por no ser meros espectadores ante la destrucción del planeta, pero sobre todo, de la profunda convicción de que América Latina merecía un espacio donde sus saberes ancestrales, sus manos artesanas y sus mentes creativas no tuvieran que pedir permiso para transformar el mundo.
Detrás de cada decisión directiva y de cada espacio conquistado, el equipo mantiene encendida la misma llama del primer día, romper el aislamiento de los creadores éticos y demostrar que el vestir consciente es un acto de amor hacia nuestra tierra y hacia nosotros mismos. La moda del futuro no se construye desde el consumo desmedido, sino desde el propósito comunitario, y mientras haya un diseñador soñando con un impacto positivo, Universo MOLA seguirá aquí, tejiendo la red que sostiene ese cambio.





