By Camila Rua - Translated by Lorena Gómez

 

El upcycling se ha popularizado como una técnica sostenible en la producción de moda, en parte por la creencia —no siempre precisa— de que consiste simplemente en transformar prendas en desuso. Sin embargo, no siempre es la opción más sostenible si no se tienen en cuenta variables como el tipo de material, el tiempo de degradación e incluso el estilo de la prenda.  

 

De acuerdo con Alexandra Vinlove en el artículo Revestir: Utilizando el Upcycling como constructor de la identidad emocional en el diseño de indumentaria con perspectiva sostenible: «El upcycling se apoya sobre la idea de crear y diseñar un producto a partir del uso de productos descartados o en desuso, con la finalidad de que el producto nuevo sea mejor que el anterior y aporte un valor agregado, sea desde lo simbólico o desde la calidad del tratamiento de los materiales y la confección».  

 

En ese sentido, no toda transformación de una prenda es upcycling, porque no siempre esa transformación le da un valor agregado. Un ejemplo es el DIY de las camisetas trenzadas, que se popularizó en 2012. Para este proyecto se necesitaba una camiseta nueva o usada que sería recortada de manera horizontal o vertical; las tiras resultantes eran trenzadas y creaban un escote. Esta transformación le brindaba un nuevo estilo a la camiseta, pero con el uso se estiraba o se rasgaba más de lo deseado, dejando la prenda inutilizable en poco tiempo. En consecuencia, no se alargaba la vida útil de la prenda, tanto por su poca practicidad como por la rápida obsolescencia de la tendencia.  

 

Por otro lado, darle valor agregado a prendas en desuso, es decir, aplicar el upcycling o suprarreciclaje, no necesariamente implica que se alargue la vida útil de las prendas o que los materiales de cada una tengan el cierre adecuado a su ciclo de vida. En resumen, el upcycling no garantiza por sí solo la sostenibilidad,  para que esta técnica lo sea, no solo se debe pensar en lo estético, sino también en los tipos de materiales, el tiempo de degradación y el estilo de la prenda.  

 

En el upcycling es común utilizar más de una prenda para crear una nueva, lo que implica mezclar distintos materiales con diferentes tipos de fibra y tiempos de degradación, que a largo plazo complican la gestión de los residuos. Para ello es clave conocer los tres tipos de fibras textiles:  

 

  1. Las fibras naturales: provienen de materias primas que se encuentran en la naturaleza; pueden ser de origen vegetal o animal.  
  2. Las fibras sintéticas: su materia prima es creada por el hombre a partir de sustancias químicas sintéticas, como el petróleo.  
  3. Las fibras artificiales: son fabricadas por el hombre a partir de la extracción de sustancias naturales, como la celulosa.  

 

Cada una de estas fibras requiere un tratamiento distinto para su gestión cuando ya no puede ser utilizada. Por ejemplo, telas de fibras naturales con un 100% de lino pueden ser compostadas, pero fibras artificiales como el poliéster no. Incluso fibras del mismo tipo, como las naturales, requieren una gestión diferente por los procesos a los que han sido sometidas. En el caso del cuero animal, una fibra natural, su gestión depende del proceso de curtido y el tipo de material que se haya utilizado para esta operación, que puede ser vegetal o mineral. 

 

Mezclar prendas con textiles y fibras diferentes dificulta su gestión y propicia tanto la contaminación de otros recursos como su desaprovechamiento. Por eso, practicar el upcycling de forma consciente implica no solo creatividad, sino también responsabilidad ambiental y conocimiento técnico.  

 

Sources:

 

https://escuelaversailles.com/fibras-textiles-tipos-caracteristicas/

 

Vinlove, A. L. (2022). Revestir. Utilizando el Upcycling como constructor de la identidad emocional en el diseño de indumentaria con perspectiva sostenible. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación, 158. https://doi.org/10.18682/cdc.vi158.6961