Por Cristina Rivas
La diseñadora uruguaya Lucía López no llegó al mundo del upcycling por una tendencia, sino por una práctica cotidiana arraigada desde la infancia. Su vínculo con los retazos textiles comenzó en la casa de su abuela modista, donde aprendió que las telas, incluso las más pequeñas, podían tener una segunda vida. “Siempre me interesó trabajar con residuos textiles, encontrar qué se podía hacer con esos materiales descartados que no formaban parte de la industria formal”, relata Lucía.

(Vía Instagram: @lucia_lopez_rod)
Ese interés se profundizó durante su formación en diseño en el Centro de Diseño Industrial (CDI) en Montevideo. En lugar de usar textiles convencionales, buscaba materiales de descarte en ferias de pulgas y experimentaba con los sobrantes de otras industrias. La inquietud por transformar lo descartado la llevó de forma orgánica al mundo del upcycling, término que no solo adoptó sino que también ha investigado y resignificado desde una perspectiva crítica.
¿Qué es el upcycling para Lucía López?
Lucía distingue con claridad el upcycling del reciclaje tradicional. “A diferencia del reciclaje, que muchas veces degrada el material original como sucede con el algodón reciclado o el plástico, el upcycling busca transformar materiales de descarte agregándoles valor sin perder calidad”, explica.

(Vía Instagram: @lucia_lopez_rod en @casaurbanauniformes)
El término, originalmente tomado de otras industrias, nació como una crítica al reciclaje convencional que muchas veces resultaba en productos de menor calidad. El prefijo “up” (arriba) simboliza esa mejora o revalorización. En español, se ha traducido como supraciclaje, aunque no es un término ampliamente utilizado.
(Vía Instagram: @lucia_lopez_rod)
En el campo de la moda, el upcycling implica transformar prendas o materiales desechados en nuevas creaciones, conservando e incluso resaltando sus elementos originales: costuras, avíos, texturas y detalles. Para Lucía, este proceso tiene un fuerte componente creativo, técnico y, sobre todo, ético.
Más allá del objeto: otras formas de acción
La práctica del upcycling para Lucía no es solo una técnica de diseño, sino una estrategia crítica que forma parte de un pensamiento más amplio sobre el sistema de la moda. A mediados de 2018, junto a la diseñadora Agustina Comas, ofrecieron una conferencia en la sede de Proyecto CasaMario titulada “Post moda. Otras formas de acción”. En ese espacio cuestionaron las estructuras tradicionales del diseño, proponiendo una necesaria desaceleración en las relaciones de producción, distribución y consumo de la moda, con especial atención a la sustentabilidad.
En ese contexto, discutieron la posibilidad de infiltrarse crítica y lentamente en el sistema, adoptando estrategias que subviertan desde dentro sus lógicas establecidas. Allí se pusieron en valor las dinámicas de trabajo cooperativo, el intercambio de saberes, la reflexión colectiva, la importancia del tiempo en los procesos de aprendizaje y el cuidado de lo manual. Uno de los ejemplos más provocadores fue el shopdropping, una práctica que consiste en introducir furtivamente prendas modificadas o intervenidas en tiendas comerciales, generando una fisura en el circuito habitual de consumo. Esta acción anónima permite interpelar tanto al sistema como al consumidor, abriendo preguntas sobre el valor real de lo original, la copia y el acto mismo de consumir.

(López Rodríguez, 2022, sobre prácticas del vestir y remanufactura)
El potencial transformador del upcycling
Actualmente, Lucía López lidera proyectos de upcycling con enfoque industrial, un terreno poco explorado en América Latina. Junto a la empresa uruguaya Casa Urbana Uniformes, desarrolla un sistema de gestión circular para residuos textiles, que va más allá del rediseño creativo y que busca abordar la sostenibilidad desde un enfoque estratégico y estructural.
Casa Urbana está adherida a la iniciativa del Pacto Global de las Naciones Unidas, resultado de haber recibido en 2021 el Primer Premio a la Moda Sostenible. Esta distinción impulsó un compromiso público de la empresa, en coherencia con los 10 principios del Pacto Mundial, enfocados en derechos humanos, estándares laborales, medioambiente y lucha contra la corrupción. En Uruguay, más de 60 empresas integran esta red de buenas prácticas, que promueve un modelo empresarial más ético y sustentable.
(Vía Instagram: @lucia_lopez_rod)
Para Lucía, este marco ético refuerza lo relevante que es que la sustentabilidad se traduzca en decisiones reales dentro de las organizaciones. “El trabajo que hacemos con Casa Urbana nos permite pensar el upcycling a escala, con procesos medibles, sin perder el espíritu artesanal ni la crítica al sistema”, explica.
Aunque reconoce que el impacto del upcycling en términos de volumen aún es bajo, destaca su enorme potencial como herramienta de concientización. “Hoy es pequeño, pero cumple un rol fundamental para visibilizar el problema de los residuos y ofrecer formas accesibles y creativas de enfrentarlo”, sostiene.
Las redes sociales: visibilidad con cautela
En cuanto al rol de las redes sociales, Lucía es cautelosa. Si bien reconoce que plataformas como Instagram han sido claves para difundir nuevas prácticas sostenibles, también advierte sobre el riesgo de que el upcycling se convierta en una estética más, vacía de contenido crítico. “Es importante que la gente entienda por qué estamos haciendo esto. No es solo juntar dos camisas y coserlas; es una postura frente al consumo, frente al valor de los recursos naturales y al trabajo humano”, afirma.
Desde su visión académica y profesional, insiste en que la verdadera sustentabilidad está en los procesos, en cómo se diseñan, producen y reutilizan las prendas, no solo en el resultado final. “A veces lo correcto no es lo que más se usa, pero con el tiempo, esas nuevas formas pueden convertirse en norma”, reflexiona.
Un futuro escalable y colectivo
Lucía López cree en un upcycling que no compite con otras estrategias sostenibles, sino que las complementa. Desde el trabajo artesanal hasta la implementación industrial, apuesta por actuar en todos los frentes posibles. “No se trata de que una prenda hecha en casa valga menos que una industrial. Se trata de que todas las acciones sumen. Trabajemos en múltiples caminos al mismo tiempo.”
En un mundo donde la moda rápida domina el mercado y las toneladas de residuos textiles siguen creciendo, voces como la de Lucía López ofrecen alternativas reales, creativas y comprometidas. Su trabajo es una invitación a pensar más allá de las tendencias, a mirar lo descartado como potencial, y a recordar que el cambio empieza, muchas veces, con una simple costura.
Fuentes:
Informe Casa Urbana 2023: https://drive.google.com/file/d/1vHFiWj22x8iGkt3GM7-82y1ThMXH63jT/view?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAac1bd0VHJ2jlkywh4D3pnESxwpQuBi31itHZ3ZxYVjvdlPAzBssvPCT-P0ACg_aem_DGYGEp1h17HZ0hZrRyMYcA
López Rodríguez, L. (2022). Atinando al ojo del cíclope: la remanufactura y otros modos de accionar nuestras prácticas del vestir (S. Alonso & F. Miranda, Eds.). Ediciones CasaMario.




