El resultado del informe de Fashion Skills 4 Better (FS4B) logró resaltar que se debe fortalecer la sostenibilidad textil, proteger la identidad cultural e impulsar la formación técnica en la región.
Por: Reimar Salas
En el marco del informe de mapeo de partes interesadas del proyecto internacional Fashion Skills 4 Better (FS4B), se evaluó la realidad de la industria textil en Colombia, Uruguay, Argentina, Italia, España y Dinamarca. Esta iniciativa busca acelerar la transición verde y digital del sector mediante la consolidación de un banco de recursos abiertos y herramientas de diagnóstico participativo a nivel global.
Dentro de esta investigación, la organización argentina Hecho por Nosotros (HxN) fue uno de los actores involucrados dentro del consorcio. A partir de los datos recabados por el proyecto, Romina Di Giovanni, coordinadora de proyectos de HxN, ofreció una mirada reflexiva sobre los hallazgos del mapeo en torno al camino que debe recorrer la industria de la moda sostenible en América Latina.
La producción sostenible y el valor de lo artesanal
Uno de los puntos más alentadores y al mismo tiempo más retadores detectados en el mapeo es la existencia de una masa crítica de creadores comprometidos con el cambio. De acuerdo con Di Giovanni, entre los resultados más reveladores destacó “ver que hay emprendimientos y marcas que ya están trabajando de manera sostenible”.
Sin embargo, a partir de los datos obtenidos en la investigación, se comprendió que la transición ecológica no debe desplazar la raíz cultural de la moda latinoamericana. Por ello “se necesita seguir revalorizando lo hecho de manera artesanal”, señaló la especialista, subrayando que la sostenibilidad genuina reside en proteger el trabajo manual y las técnicas tradicionales y el trabajo directo con las comunidades locales.
Aunque el ecosistema latinoamericano ha avanzado a pasos agigantados en la adopción de filosofías sostenibles, el estudio demuestra que el trabajo manual y las técnicas tradicionales aún requieren un reconocimiento estructural que garantice su permanencia y justa remuneración frente a las dinámicas del mercado global.

El desafío de conectar la academia con la práctica
A pesar del impulso emprendedor, el diagnóstico de FS4B puso al descubierto brechas significativas en materia de capacitación técnica e institucional. Di Giovanni identificó “la falta de academia” como un obstáculo recurrente para escalar los proyectos sostenibles.
Asimismo, resaltó la necesidad urgente de democratizar conocimientos técnicos clave, como la implementación de herramientas internacionales de trazabilidad y sostenibilidad, tales como el pasaporte digital o herramientas de gestión para MiPyMEs. La adopción de estos instrumentos resulta indispensable para que las marcas locales certifiquen sus procesos y compitan en igualdad de condiciones en mercados de mayor exigencia.
Confianza local e integración tecnológica europea
Para la especialista, muchas firmas de la región ya dieron el paso fundamental de migrar hacia un modelo con impacto social y ambiental positivo. No obstante, la sostenibilidad no es un destino estático, sino un proceso continuo de aprendizaje. Por ello, afirmó que “es necesario seguir aprendiendo y creer en nuestros productos para así fortalecer lo local, además de integrar la tecnología europea para lograr una mayor expansión”.
Esta combinación entre la valorización del patrimonio cultural propio sumada a la transferencia de innovación y tecnología europea emerge como la fórmula imprescindible para profesionalizar la industria regional sin perder su esencia.
Alianzas, academia y territorio
Para seguir proyectando la moda sostenible en América Latina, Romina Di Giovanni propuso una ruta basada en la reciprocidad para así conseguir “identificar cuáles son los conocimientos que necesitamos, que necesita América Latina de Europa y viceversa”, igualmente, contempló como factor clave “mantener ese sentido de colaboración que identifica a los latinoamericanos”.
El mapeo no sólo ofrece cifras y diagnósticos, sino hace una llamado a la acción el cual la coordinadora lo resumió en que “ debemos seguir con las alianzas, aprender de la academia y seguir fortaleciendo la labor que se desarrolla en las localidades”. En definitiva la clave está en el rigor académico con el saber artesanal local para tejer una red sostenible capaz de proyectar la identidad latinoamericana hacia el resto del mundo.




